martes, 9 de junio de 2015
Las adicciones y el cerebro
Las adicciones y el cerebro
Para
comprender el tema
En
el mundo existen muchos tipos de adicciones y casi todos conocemos algún caso
de adicción: amigos, familiares o compañeros adictos al alcohol, al tabaco, a
medicamentos legales o a drogas ilícitas. El objeto de la adicción puede
variar, pero la respuesta conductual es similar, ya que todas estas adicciones
provocan la misma reacción en la química del cerebro. Este descubrimiento ha
alterado la forma de considerar, prevenir y remediar las adicciones.
Aunque
también hay varios tipos de adicciones que no precisamente son sustancias como
tal y que curiosamente no son tan mencionadas por los especialistas en el tema
como lo son; las adicciones a los juegos, a las relaciones sexuales, a mirar
durante horas prolongadas la televisión, a las situaciones peligrosas, entre
otras.
Cuando
la ciencia comenzó a estudiar la conducta adictiva en la década de 1930 se
pensaba que las personas adictas a las drogas y al alcohol tenían una moralidad
deficiente y carecían de fuerza de voluntad. Estas ideas moldearon las
respuestas de la sociedad al abuso de drogas. Se le consideraba un problema
moral y no de salud.
Actualmente
los expertos en el tema también llegan a considerar este tema no solo un
problema moral y de salud, sino también de educación y formación.
Para adentrarnos en el tema
Las drogas tienen diversidad de efectos en el ser
humano; algunas estimulan ciertas zonas de nuestro cuerpo, y otras las dañan,
depende de la intensidad del efecto de dichas sustancias las reacciones pueden
ser leves, moderadas e intensas.
El consumo de drogas está considerado como una
enfermedad crónica que progresa por etapas y que tienen como principal objetivo
a uno de los motores de nuestro cuerpo: el cerebro.
El
cerebro empieza a adaptarse a la sustancia y aparecen los primeros signos de
dependencia. Cuando se abusa de las drogas se alteran algunas zonas del cerebro
como el tallo cerebral, que controla el ritmo cardiaco, la respiración y el
sueño; la corteza cerebral, que procesa la información sensorial y nos permite
pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones, y el sistema límbico,
donde se aloja el llamado circuito de recompensa del cerebro.
Al
ingresar en el cerebro las drogas obstaculizan su sistema de comunicación e interfieren
en el proceso normal de intercambio de información neuronal.
Ciertas
investigaciones muestran que la tolerancia a las drogas puede generar cambios
muy profundos en las neuronas y en los circuitos cerebrales, con efectos que
pueden ser graves.
Como
todo lo que influye en nuestra salud física y mental, la propensión a las
adicciones proviene de varios factores biológicos y ambientales, Así, incluso
si un individuo tuviera genes que propician el comportamiento adictivo, si en
su entorno no se usan drogas o si su comunidad de compañeros y amigos no las
consume, será muy improbable que el individuo desarrolle adicción simplemente
porque hay una interacción positiva y robusta entre la parte biológica y la
parte ambiental.
Para
que se desarrolle una adicción importa igual lo adictiva que sea la droga, su
disponibilidad y lo aceptable que la considere la sociedad.
La
adolescencia es una época en la que se están desarrollando todas las conexiones
y exponer el cerebro a las drogas a esa edad tiene consecuencias mucho más
dañinas.
Para
reflexionar acerca del tema
El uso de drogas como la mariguana en
edades tempranas aumenta el riesgo de depresión. Algo similar sucede con la
esquizofrenia, cuyo riesgo aumenta entre una y siete veces en quienes empezaron
a fumar mariguana antes de los 25 años.
Por
tanto, el tratamiento debe definirse según la persona, el tipo de sustancia, el
ambiente en que vive y sus recursos, internos y externos. No se intenta
resolver únicamente el problema bioquímico, sino considerar al individuo y su
contexto: su familia y su lugar de trabajo.
Sin
lugar a dudas la prevención es la mejor forma de atacar este problema de
dimensiones universales, la prevención debe de ser un fenómeno que suceda en
todas las esferas de la vida de las personas (familia, vida personal, escuela,
trabajo, amigos) ya que si esta relación se lleva a cabo de forma alineada y
constante, será difícil que una de estas esferas, si visualizamos que dichas
esferas se constituyen de cristal, pueda romperse y de esta forma romper con el
equilibro del ser humano.
Reflexión
Elegí este tema porque soy profesional en el área de
la psicología y durante algún tiempo mi
área de trabajo ha sido lo relacionado con los procesos que alteran el
equilibrio del ser humano, y las adicciones son uno de estos procesos.
Partí del artículo anteriormente leído y analizado
para posteriormente incorporar parte de mi experiencia profesional en el tema.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
